En comunicacion con nuestra redaccion , el sacerdote advirtió sobre los intentos de desviar la atención tras la violación de una adolescente de 15 años en un local bailable.
POZO HONDO (Redacción) — La comunidad de Pozo Hondo atraviesa días de conmoción e incertidumbre tras confirmarse el abuso sexual sufrido por una adolescente de 15 años durante el fin de semana en un establecimiento bailable de la zona. En diálogo con nuestra redaccion , el párroco local, Sergio Raffaeli, brindó un duro diagnóstico sobre el tratamiento social e institucional del caso.
"La comunidad está aterrada y convulsionada. Hay mucho estupor porque es una chiquita que fue maltratada, abusada y violada", manifestó el sacerdote, quien cuestionó las reacciones inmediatas de los sectores de poder en la localidad. Según Raffaeli, tras conocerse el hecho se activaron "mecanismos de defensa de intereses propios" que buscan desviar el foco principal de la discusión: la protección y justicia para la víctima.
Polémica institucional y maniobras dilatorias
Al ser consultado sobre el rol de los organismos locales, el párroco hizo referencia al tratamiento del tema en el Concejo Deliberante. Explicó que, tras versiones cruzadas sobre el rechazo de un pedido de informes, la información oficial indicó que la iniciativa fue enviada a comisiones parlamentarias bajo el argumento de que los nuevos ediles aún no están interiorizados en sus labores.
"Más allá de si se rechazó o no, la realidad es que no se quiso tratar de inmediato y se postergó", aseveró el religioso, señalando que esta clase de decisiones dilata los tiempos de respuesta institucional.
Desprotección juvenil y falta de controles
Raffaeli hizo hincapié en la vulnerabilidad a la que están expuestos los adolescentes del departamento Jiménez y zonas aledañas. Remarcó que el local donde ocurrió el hecho constituye prácticamente la única opción de esparcimiento nocturno en la zona, lo que deriva en el traslado frecuente de menores de edad desde localidades vecinas, como Las Cejas (Tucumán), sin los controles pertinentes.
"Hay un clima generalizado de descuido hacia los jóvenes", afirmó. El párroco instó a que las responsabilidades sean asumidas tanto por el organizador del evento como por los organismos de control del Municipio y la comunidad en su conjunto.
En cuanto al avance de la causa penal, Raffaeli aclaró que, hasta el momento de la entrevista, no se registraban personas detenidas en la comisaría de Pozo Hondo, a pesar de las versiones circulantes sobre posibles sospechosos.
Amenazas y uso de agrotóxicos
Durante la entrevista, el sacerdote abordó las presiones y amenazas recibidas tras hacer públicas sus denuncias. Señaló que en comunidades pequeñas el poder político y económico suele reaccionar con malestar cuando este tipo de hechos toman estado público a nivel provincial o nacional. "Enseguida se busca politizar todo para embarrar la cancha, pero la prioridad debe ser la víctima", remarcó.
Por otro lado, Raffaeli alertó sobre la problemática ambiental que afecta periódicamente a los pobladores rurales de Pozo Hondo. Explicó que con la llegada de las lluvias en noviembre comienza la época de pulverizaciones agrícolas con agrotóxicos para preparar las tierras destinadas a los cultivos de soja y maíz.
El religioso denunció que las fumigaciones continúan afectando directamente la salud de las comunidades campesinas y la calidad del agua, y criticó la inacción judicial frente a los grandes empresarios agropecuarios que operan en la región.